domingo, 24 de agosto de 2014

La visita

Rendida se deja caer sobre las mantas y no revisa la alarma. Corrió todo el día, fue a donde tenía que ir, vio todo lo que quiso ver, hizo todos los favores y pintó todo lo que se le cruzó, sonrió a extraños, abrazó a conocidos y dejó a los amigos abrazarle los sentimientos. Ya caminando se dejó alcanzar por la lluvia y bajo el sol se calentó las manos. Le habló a sus plantas y al gato, leyó algunas cosas y trató de planificar otras. Pero en la noche, ya agotada, es cuando se deja alcanzar por él, aunque sea un segundo onírico, la alcanza. Arreglan el mundo y el que parecía suyo, lo no dicho y lo que no pasará. Entonces él se va a su vida y suena el despertador: debe levantarse, está atrasada.


domingo, 10 de agosto de 2014

Brota



Abuso 1 (Trazando)
A un sindicato, a una señora sin nombre, a mi hermano y a quien se sienta identificado.

Para que estemos conscientes de la luz debe existir la oscuridad y en la clandestinidad se crían ellos. Mueven hilos, cada quien en su micro universo y mapa, sus aspiraciones, alegrías y decepciones, ¿en parte de todo esto entra el abuso? ¿Por qué los aires de superioridad? Estudian rutas por días o se guían por presentimientos oportunos, observan las ilusiones reflejadas en los rostros sin nombre, sumergidos en sus más profundos anhelos y nublados por sus propias ambiciones, pisotean esfuerzos, tiempos y corazones, vidas, presentes y futuros. Un poder amplificado por el miedo, superioridad basada en influencias y armas, falta de empatía que devora cordialidades, apagando entusiasmos y confianzas. 

Veo entonces como de los ojos se escapan llamaradas de esperanza, se retoman caminos y crean nuevas direcciones. Vienen temblores a recordarnos que el tiempo corre y no es posible detenernos pero si bajar el paso, respirar más lento, reorganizarnos, hacernos fuertes y crecer. ¿Abuso? cada vez nos volvemos más fuertes, a cada minuto las mordazas descienden, la vista se aclara y las opiniones emergen. 

A los abusados: fuerza y valor independiente del caso, cada quien a su ritmo, avanzará.